Entrevista (2015)  (Le nostre anime)
 
En   noviembre   sale  una  antología   titulada  “Le
nostre   anime”   
(Nuestras  almas)    con  inéditos,
nuevas versiones y recuperadas: el cantautor nos
cuenta en una larga entrevista.
“Es un extracto de
las  cosas  que  yo  he  hecho,  las  canciones  han
caído dentro casi por inercia…”.
Entre recuerdos y
anécdotas  Battiato no deja de repescar episodios
del pasado:
“Aquella vez que encontré a Loredana
en el avión…”
 
Inclinada en el escritorio,  llama  su  atención una
mujer con la chaqueta a cuadros  negros  y rojos: 

“Se parece a Susan Sarandon dice  Franco Battiato.
Continúa  confiando en la fisonomía y la curiosidad.
Bebe agua con gas. Para evitar  venenos: 
Dejé de
fumar  en 1984,  y  de comer animales:  “En cierto
momento me dieron horror”.
Comer  poco después
del mediodía y levantarse en  medio  de la noche:

“A las tres y media de la mañana, cada día”.  A  los
70 años,  cada  cosa  es  relativa.  Las cosas pasan,
las madres encanecen y también  el  último doble
trabajo  que  sale en Noviembre  por la Universal-
por un lado un triple disco, "Le nostre anime"-con
inéditos,nuevas versiones y recuperadas, del otro
un lujoso compendio de medio siglo de giras- seis
Cd, cuatro Dvd,  decenas de  canciones, litografías
e   instantáneas    del    Battiato   de   la   delgadez
ascética, del Franco joven, con barba, bajo la luna
llena, sentado por  tierra con los estudiantes y los
amplificadores al lado,en abrigo en Catania, Milán
o Katmandú- reviste una importancia  momentánea: 

“Ni  siquiera he leído los textos que acompañan la
colección”.  
 
"Le nostre anime" es una antología completa: está
el Battiato experimentador, el Battiato de "La voce
del Padrone"  el Battiato director.

Es  un  extracto de las cosas que yo he hecho,  las 
canciones  han  caído  dentro  casi  por  inercia, si
hubiera tenido que reunir  exactamente  toda  mi
producción habría acabado en el 2025.
 
Esta contento con el recorrido cumplido?
He escrito canciones ligeras con  buenos textos y
cosas más serias.
 
En una bella entrevista de Giancarlo Dotto,definió
“canción   ligera”   también   a   "Centro  di  gravità
permanente".

Es cierto, existen  las categorías. A  veces escribes
para   divertirte,   otras   te   interrogas   sobre   la
espiritualidad.  Si  debo  racionalizar  mi recorrido 
no quiero esconder la verdad.
 
Y cuál es la verdad?
Que  ciertas  canciones,  pienso  en  “Sentimiento
nuevo”   que   cantaba   con  Alice,  eran  muchas 
tonterías.   Tonterías   divertidas   y   propensas a 
la alta, pero aún así tonterías.
 
Se  negaba  a  reconocer  en ciertas canciones un
valor artístico?

Cuando  hice  escuchar   "Prospettiva   Nevski"  a
Giusto Pio, me dijo “Es bellísima” y casi me rebelé:
“Como  que es bellísima?   A  mí  me  parece  una
mierda”.
 
Del éxito -ha dicho- nunca me ha importado nada.
Es  verdad.  Para  ser  más  preciso, los  años más
difíciles   de   mi   vida   coincidieron  con  el  éxito
desenfrenado. Del  78  al  82,  lo sufrí.
 
Los hoteleros  hicieron entrar sigilosamente a los
fans para fotografiarle en medio de la noche.

Estaba  en  Versilia,  me  desperté  de  improvisto,
me encontré con los fans tomando fotos a un lado
de  la   cama.  Fui   asediado  y  a  la   popularidad
reaccioné perturbado. Que querían de mi?
No lo entendí.
 
"La Voce del Padrone" vendió más de un millón de
copias.

Aquel disco no tenía nada que ver con los experi-
mentos  de  los  años ‘70,   pero  detrás  había no
obstante  un  trabajo  y  yo en mi  vida  nunca me
he arrepentido de nada.  Los  envidiosos dijeron:
“Es fácil”. El verdadero Battiato nos  ha traicionado,
lo habíamos perdido en el  ‘75”. No  era verdad, y
si  se  equivocaron muchísimo, pero como vendía
era más fácil sostener que  me  había  doblegado
al sistema.
 
En “Le nostre anime”, entre "Fetus" y "Pollution", 
hay sitio también para el experimento.

Fueron   años   locos,   los   ’70.  Jugaba   con  los 
sonidos,   con   las  distorsiones,  con  los sinteti-
zadores.  Tenía   entre   manos  algo   que  nadie 
se  había atrevido  proponer.
 
Antes ha citado a Alice. De febrero a abril, después
de muchos años,estarán nuevamente juntos sobre
el escenario: veinticinco fechas,veinticinco conciertos
en los teatros de toda Italia.

Siempre  hemos  sido  amigos,  la quiero,  no la he 
redescubierto de repente. Nos alternaremos sobre
e l   escenario,    luego   cantaremos   juntos.  Pero
empiezo yo, así la salvaguardo.
 
Algunas  de  sus viejas canciones, Battiato, suenan
remezcladas en las discotecas.

Piense que en Madrid, vi a mas de dos mil personas
cantar sincronizados y en italiano “Cuccurucucú” sin
desafinar nunca.
 
Viaja, toca, escribe. No se para nunca.
No me paro nunca, es verdad: “No te cansas” me
dice todo el mundo. Y yo no hago caso.
 
Ahora ya es un venerado maestro. Se acuerda de la
tripartición  arbasiniana?

Vagamente.
 
La  carrera  de  los  escritores  italianos  tiene tres
tiempos: brillantes promesas, imbécil de siempre,
venerado maestro.

Yo habré sido también el imbécil de siempre? 
Lo agradezco.
 
No, Battiato, usted es un venerado maestro.
No   quiero  ser  llamado  maestro,  me  molesta.
Maestro de qué?  He sido afortunado,  protegido 
por un pacto establecido en otro lugar, he tenido
grandes  satisfacciones  por  aquellos  que  están
por encima de mí.
 
Por quien?
(Levanta el dedo, mira para arriba)
Por estos amigos de ahí, las mecánicas celestes
que cantaba las encontré realmente.
 
Empezó a meditar pronto?
De  “autodidacta”.  Me  tumbaba  en  el  suelo y
empecé  a  viajar  por  mi  cuenta. Un día vino a
verme    Juri   Camisasca,    cantautor   y   amigo 
fraterno, todo excitado:  “Hay un gurú increíble, 
tienes que venir a escucharlo, date prisa,  es  la 
última  lección, se  acaban  las plazas”.  Me deje 
convencer  y llegamos al lugar.


Describa
Un centenar de personas y el gurú en el centro,
rodeado de dos lameculos. Entro me tumbo en
el  suelo  y  me voy con  la  cabeza.  Después de
cinco  minutos  siento una  voz en la oreja y veo
al vecino que me sacude: “Mira que el gurú está
enojado contigo”.


Que quería?
No le gustó que me tumbase en el suelo: 
“Dígame”,  que  hago.  Y  él:  “En  esta posición
solo  están  los  animales”  “Se  ve  que soy un
animal”,  le  digo  suave  y lo veo volverse loco. 
Se le deforman las facciones y empieza a gritar.
Los  lameculos,   los  esbirros,  los  siervos   se 
agitan  y se  indignan, parece que las cosas se
ponen feas.


Y se ponen feas?
Que va, se conviert e en un triunfo. Los alumnos 
se enfadan con el  gurú, lo acosan,  lo rechazan. 
Los   había   liberado,   me   celebraron,  fue  un
pequeño momento de gloria.
 
Luca  Valtorta  de  La  República contó  de algún
momento menos glorioso vivido en los tiempos
del servicio militar.

Habría  tenido  que  hacer una película  sobre  mi 
servicio  militar,  habría sido un éxito. En Cassino, 
de   donde    parte   la   historia,   me   marcó   de
inmediato  el  dolor.  Me  parecía   estar  sobre la 
luna,  no  entendía  nada  y  le daba vueltas  a las
mangas  que  llegaban  a  mitad   de   la  mano  y
obviamente un aspecto muy descuidado para los
parámetros  militaristas.  Me detuvo un bruto, un
general  napolitano,  un  verdadero  hijo  de puta
que me dice con malas palabras:  “Como  diablos 
vas   por   ahí?  No   te  da  vergüenza”.  Tenía  25 
estrellas    sobre   la   chaqueta:   “Está  hablando
conmigo?”,  le  dije,   y  el,  con  la cara  roja:  “Ves
a    alguien   más    a    tu   alrededor?   Le  estaba 
viniendo  un  infarto.   Desde  ese  momento  me
apuntó.   Decidió     hacérmelas   pagar.  Cuando 
delgadísimo me hice hospitalizar  por una sospecha 
de  agotamiento,   se  acercó  amenazador: 
“Te  tengo  que  mandar  al  Celio de  Roma, pero
como  volverás  seguramente  aquí, te haré limpiar
los retretes con la lengua”.


Le fue ahorrada la tarea?
A  Cassino  no  volví  y  fue  una  suerte, porque
aquel general me habría destruido.


Usted era impulsivo?
Mucho, pero hoy sería menos impulsivo. En esa
época,   por  un  altercado  sobre  el  pelo  largo, 
también fui  golpeado  en la cárcel militar. ”Cara
de mierda, ve a cortarte el pelo” me dijeron y de
nada  sirvió  el  consejo porque en  tiempo  real,
Juri  Camisasca  me  dijo:  “Ponte laca  en el pelo
así no tendrás que cortarte nada”. A  la mañana 
siguiente fui convocado y por el truco de  la laca,
los  graduados manifestaron su  disgusto:  “Eres
una   indecencia,  Battiato”.   Lo  tenía  mal  para
responder. 
 
Y que respondió?
“Hágase  psicoanalizar”,   le  dije   al  militar.  Me
metieron   en   la   cárcel   10  días.  “No  puedes
fumar”, dijeron,pero yo fumaba lo mismo. Entre
permisos  y  suspensiones, el servicio  militar no
duró  finalmente  mucho,  pero  hacer  la mili ha
sido  una  pesadilla. La sola idea de disparar me
hacía sentir mal.


Se siente más de derecha o de izquierda?
Estoy en la parte superior.


La política de ayer?
Me  era  simpático  Pannella.  Un  día,  por  una
patada de más entre el servicio del orden  y los
policías  en  los   márgenes   de  una  asamblea
radical a la que debería haber  ido  a  tocar, me
encontré  en  medio  de  una  pelea. La  política
me importa cada vez menos.  Y  me  alegra que
no me pregunte por Renzi y Berlusconi, así que
se  diga  lo que se diga,  la situación  general no
cambia.


Franco Battiato  es misógino, a Franco Battiato
no le gustan las mujeres.

Verdaderas estupideces dichas por quienes ni
siquiera  saben  lo que quiere  decir misoginia.
He  tenido muchas historias, no todas largas y
en  el  matrimonio   no  he  pensado  nunca.La
sola idea me da ganas de pegarme un tiro.


Las  historias  “no  todas largas”  fueron impor-
tantes?

La primera se remonta a finales de los años 60.
Ella estaba casada y gestionaba  una  discoteca
enorme. Me llamaba  cuando  el  marido se iba,
y duró por un tiempo.


Estaba casada, no se sentía culpable?
Bromea?.  Se  me  metió  en  la  cama y en ese
momento, que tenía que hacer? 
Estoy siendo claro?


Ha quedado claro. Y los amigos?.
Los ha conservado?. Los ha perdido?

No  perdí  ninguno y no me arrepiento, ni delitos
que  confesar: de la remisión de  los  pecados no
he sido nunca un gran defensor.


Y tampoco de la convivencia creo entender.
Mire, una vez con una chica hasta pensé:
“Esta es la elegida”.


Y después que ocurrió?
Salí pronto, compré tres yogures, los puse en la
cocina y luego  fui  a darme una ducha. Una vez
duchado, los yogures ya no estaban.


Se los había comido todos ella?
Los tres. Ahora digo, si hubiese dejado al menos
uno,  habríamos  hablado  de  otra cosa. Pero lo
había matado todo. Una prueba de egoísmo, no
solo   simbólico.   Entre  nosotros  la  historia no
podía funcionar y en efecto se estancó.


Usted creció con sus tías y con su madre, en una
familia matriarcal.

Las tías costureras, aquella extraordinaria mujer,
mi  madre,  los parientes  que  iban  y  venían de
América. 


Iba y venía también su padre, Turi
No  estaba casi nunca. Soñé que se reencarnaba
en  un  perro  y  que  era  juzgado por un  severo
tribunal compuesto por 10  personas:  “Su padre
entrará  en  los  reinos  inferiores”. Yo testimonie 
a su favor: “No tengo nada con  él,  si  condenán-
dolo piensan en  recompensarme  se  han hecho
una idea equivocada”.
 
Un  extraño  sueño.  Qué  relación  tiene  con  la
memoria.

Me acuerdo de todo y no olvido nada. Por ejemplo
me  acuerdo  de  un  maravilloso  piano  que  me
regalaron  las  monjas  a los 16 años.  Una amiga
mía me dijo que tenían que despejar  un convento
y lo vendían a bajo precio.  Me presenté  y la madre
superiora me lo dio sin pretender una lira.
Pensaba que estaba roto y  en cambio  estaba solo
olvidado. Me sentí feliz.


Qué relación ha tenido con la crítica?
Nunca me ha importado.


Y con las adulaciones?
Diré que nunca me ha importado.


Aprecia la sinceridad?
Depende  de  la amabilidad,  de  la formula, de la
gracia .Luego  si  eres sincero hasta  ser urticante 
tienes  que  esperar  que  el  otro  también pueda
responderte  con  la  misma moneda.  En 1980, al
final    de   una    actuación   delirante   con  5.000
personas,  Dario  Fo  me  esperó   a  la   salida del
concierto.


Que le dijo?
“Tus   textos   no  me   gustan”.  Y  yo  le  respondí:
“Y  a  mí qué carajo  me importa?”.  Estábamos en
el mismo nivel en ese momento. Pero en realidad
no  me  creo intocable. Si me hubiera criticado de
otra manera, incluso lo habría  apreciado. Siempre
es la manera. Se puede  ser  crítico sin ser brutal.
Una vez en una lancha motora  en  Venecia estaba
con Nanni Moretti. Vió  una  chica  corpulenta y la
embestió:   “Pero  no  te  da  vergüenza   de  pesar
tanto?” Me quede de piedra.


Se  quedo  de  piedra  también cuando Di Lernia,
dirigente   de   la  Emi,  le  pidió  tocar  para  Juan
Pablo II?.

“Battià,  te  quiere  ver  el Papa”. Así  me dijo. Un
poco me sorprendió, si.
 
Y tocaría para Bergoglio?
Iría, si. Es un Papa anómalo.


Le gustan los anómalos?
A veces son muy simpáticos.
 
Nombres?
Loredana Berté.  La encuentro  en  el avión y me
dice:  “ Battiá, donde vas?”,  “Donde vas tú?
respondo. Luego hablamos y la miro tan solo un
segundo.  Ella  percibe   admiración,  se  sube  el
jersey  y  sin  previo  aviso  me  enseña  las tetas. 
“Loredana, te digo la verdad, son preciosas”. 
Habría querido  un  espejo retrovisor apuntando
a los otros pasajeros.
 
Otros anómalos: Celentano.
Al  principio  Adriano,  sobre  todo  por mi incapa-
cidad  de  valorarlo,  no  me  gustaba  para   nada. 
Lo  he  redescubierto  después: cuando  acierta la
canción es extraordinario. Me gustaba mucho, un 
tipo realmente simpático,  generoso, y  suficiente-
mente loco era Jannaci.  
“Seis minutos al amanecer/no es ni siquiera claro/
seis minutos  al  amanecer  el  cura  ya  está listo”.
Sabía las canciones de memoria.


El dinero ha sido importante?
Nunca. Lo  he donado y cuando no tenía, siempre
me las he arreglado. Aunque  de manera acrobática.
Viendo a los artistas, del trapecio evitaba caer.
Una  vez,  estaba  en  Roma,  me  invitaron   cenar 
a   un   restaurante   Giancarlo   Nanni  y  Manuela 
Kustermann.  Hablamos,  bebimos,  bromeamos y
en  algún  momento  los  dos empiezan  a  discutir 
salvajemente. Vuelan bofetadas, golpes prohibidos,
se  pelean  realmente. El  dueño  nos  echó:  “Pero
con qué gente se acompaña”, me  dijo  despectivo.
Parecía una película.


No  rueda  una  película  desde  hace  años. Que
ocurrió con el proyecto sobre Händel?

Está listo, una espera de cinco años y finalmente
he encontrado el productor. Los alemanes creen
en  la  película.   Me  centraré  sobre   la  relación
conflictiva  con  el  padre,  sobre  las  dificultades
iníciales  de  Händel,  sobre su viaje  a  Italia  y su
complicada relación con los italianos.  La historia
parte  de  ahí.  Rodaremos   en   Roma,  Londres,
Alemania y Venecia, si Dios quiere en otoño.


Ha  escogido  ya  un  actor  para  interpretar  a
Händel?

Es Johannes Brandrup.
O es el,  o la película no se hace.
 
Y la película se hace?
Se hace, se hace, la película.
Y yo sospecho que será bellísima.